La Fiscalía determinó que la mujer murió por una hemorragia relacionada con un padecimiento médico y descartó lesiones traumáticas. Sin embargo, vecinos aseguran que solicitaron ayuda al 911 durante varios días antes de que las autoridades ingresaran al domicilio.
La tragedia que rodea a la familia de Ángel Cabrera Velázquez sumó un nuevo episodio.
Mientras continúa la investigación por su desaparición y su hermana Paola permanece en prisión preventiva por su probable participación en estos hechos, la madre de ambos fue localizada sin vida dentro de un domicilio de la Unidad Habitacional FOVISSSTE Cantarranas, en Cuernavaca.
La Fiscalía General del Estado informó este miércoles 26 de agosto que Servicios Periciales concluyó la necropsia practicada al cuerpo de una mujer identificada oficialmente únicamente con las iniciales P.V.L.
Fuentes cercanas al caso confirmaron a El Guardián Mx que se trata de la madre de Ángel y Paola.
La Fiscalía descarta una muerte traumática
De acuerdo con el comunicado oficial, la causa de muerte fue una hemorragia aguda masiva secundaria a un sangrado del tubo digestivo alto, derivado de un padecimiento médico.
La Fiscalía aseguró que los estudios permitieron descartar lesiones ocasionadas por mecanismos traumáticos.
Este elemento resulta fundamental: hasta ahora no existe información que permita sostener que la muerte de la mujer haya sido provocada por otra persona o que tenga una relación causal con el delito investigado por la desaparición de su hijo.
Son dos hechos que deben investigarse y explicarse por separado.
Sin embargo, existe otra pregunta pendiente.
Vecinos aseguran que pidieron ayuda durante varios días
Antes de que la Fiscalía informara oficialmente sobre el hallazgo, El Guardián Mx recibió mensajes de habitantes del lugar alertando sobre la situación dentro del domicilio.
Los vecinos aseguraron que desde el miércoles anterior habían realizado llamadas al 911 porque sabían que una mujer de 62 años se encontraba dentro de la vivienda y temían que estuviera en problemas.
Con el transcurso de los días, dijeron, comenzó a percibirse un olor proveniente del inmueble.
También señalaron que diferentes autoridades acudieron al lugar, pero no ingresaron.
Según su testimonio, incluso la Guardia Nacional se presentó la noche del domingo.
Esta versión constituye, por ahora, información testimonial aportada por vecinos y deberá contrastarse con los registros oficiales del 911 y las bitácoras de las corporaciones que atendieron los reportes.
La Fiscalía reconoce un reporte del 23 de agosto
El comunicado oficial aporta ahora una pieza importante para reconstruir lo ocurrido.
La Fiscalía sostiene que fue hasta el 23 de agosto cuando un familiar reportó formalmente la ausencia de P.V.L. ante la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas.
A partir de ese reporte se solicitó una orden de cateo para intervenir el inmueble.
Pero la orden no fue autorizada.
La Fiscalía no explicó en su comunicado qué autoridad judicial rechazó la solicitud, cuándo fue presentada ni cuáles fueron las razones jurídicas para negarla.
Finalmente, las autoridades ingresaron al inmueble con el consentimiento del familiar que había denunciado la no localización.
El cuerpo fue localizado la tarde del 24 de agosto.
Dentro de la vivienda también encontraron un perro, que posteriormente fue entregado a un familiar.
Dos versiones que obligan a reconstruir la línea de tiempo
Aquí aparece el principal asunto de interés público.
La Fiscalía establece como punto de partida formal el reporte de desaparición presentado el 23 de agosto.
Los vecinos, en cambio, aseguran que las solicitudes de auxilio al 911 habían comenzado varios días antes.
Ambas afirmaciones no necesariamente se contradicen: una cosa es presentar formalmente una denuncia por desaparición y otra realizar llamadas de emergencia al 911.
Pero precisamente por eso resulta indispensable reconstruir qué ocurrió durante esas horas y días.
El Guardián Mx buscará establecer:
cuándo se realizó la primera llamada al 911;
qué información proporcionaron los vecinos;
qué corporaciones acudieron al domicilio;
si alguna autoridad tuvo conocimiento de que dentro se encontraba una persona posiblemente en riesgo;
qué respuesta recibieron los reportantes;
cuándo intervino formalmente la Fiscalía;
cuándo solicitó la orden de cateo;
por qué fue negada;
y cuánto tiempo transcurrió hasta que finalmente se permitió el ingreso.
Una muerte natural no cierra la discusión
La necropsia permite, hasta ahora, descartar una muerte provocada mediante mecanismos traumáticos.
Pero esa conclusión médico-legal no resuelve otra cuestión distinta: si las autoridades respondieron oportunamente ante los llamados de auxilio.
Para responderla será necesario conocer también el intervalo aproximado post mortem establecido por los peritos y confrontarlo con los registros de las primeras llamadas al 911.
Sólo entonces podrá determinarse si cuando los vecinos solicitaron ayuda la mujer ya había fallecido o si existió algún periodo durante el cual una intervención distinta pudo haber tenido relevancia.
No sería responsable anticipar esa conclusión.
Una familia atravesada por dos investigaciones
La muerte ocurre en medio de la investigación por la desaparición de Ángel Cabrera Velázquez.
Por ese caso existen personas sometidas a proceso penal, entre ellas su hermana Paola, quien se encuentra bajo prisión preventiva.
Por responsabilidad editorial, El Guardián Mx continuará reservando información sobre otras personas investigadas, diligencias pendientes y datos cuya publicación pueda comprometer la investigación.
La muerte de la madre de Ángel tampoco será presentada como consecuencia de la investigación penal mientras no exista evidencia que permita establecer esa relación.
Pero hay una pregunta que las instituciones sí pueden responder:
Si los registros confirman que los vecinos solicitaron ayuda desde varios días antes, ¿qué hicieron las autoridades desde la primera llamada al 911 hasta el ingreso al domicilio el 24 de agosto?