José Guadalupe Reyes Valentino continuará en prisión y enfrentará un proceso bajo las reglas del anterior sistema penal. La Fiscalía lo acusa de haber participado en la detención ilegal y tortura de María Luisa Villanueva Márquez, quien posteriormente fue sentenciada a 30 años de prisión por un secuestro que sostiene no cometió y actualmente lucha por el reconocimiento de su inocencia.
Por El Guardián Mx | Periodismo para la justicia
Casi tres décadas después de los hechos que marcaron la vida de María Luisa Villanueva Márquez, una jueza dictó auto de formal prisión contra José Guadalupe Reyes Valentino, exagente del grupo antisecuestros de la entonces Policía Judicial de Morelos, por el delito de tortura.
La resolución significa que el exagente quedará sujeto a proceso y continuará privado de la libertad, aunque no representa una sentencia de culpabilidad.
La Fiscalía General del Estado confirmó oficialmente la resolución y estableció que los hechos por los cuales es investigado ocurrieron en enero de 1998, en Cuernavaca.
Pero detrás del auto de formal prisión existe una historia que comenzó mucho antes de esta audiencia.
Cuatro días detenida ilegalmente
De acuerdo con la Fiscalía, Reyes Valentino es acusado de participar el 10 de enero de 1998, cuando se desempeñaba como policía judicial, en la privación ilegal de la libertad de María Luisa.
La institución reconoce que la mujer permaneció retenida durante cuatro días, como parte de una investigación por secuestro.
Durante ese periodo, según la acusación presentada contra el exagente, María Luisa habría sido torturada para obligarla a confesar su participación en aquel delito.
Posteriormente fue procesada y sentenciada a 30 años de prisión por secuestro.
María Luisa sostiene que no cometió ese delito y actualmente ha emprendido una lucha para conseguir el reconocimiento de su inocencia.
Recuperó su libertad en febrero de 2023 mediante el beneficio de remisión parcial de la pena.
Sin embargo, recuperar la libertad y obtener el reconocimiento de inocencia son cuestiones jurídicas distintas.
Por ello, su batalla continúa.
El exagente queda sujeto a proceso
La resolución contra Reyes Valentino fue dictada dentro del juzgado ubicado en el Centro Estatal de Reinserción Social Morelos, en Atlacholoaya, municipio de Xochitepec.
El asunto se tramita bajo las reglas del anterior sistema tradicional de justicia penal mixta, debido a la temporalidad de los hechos.
Durante su declaración preparatoria, el exagente se reservó su derecho a declarar y, a través de su defensa, solicitó la ampliación del término constitucional.
El plazo pasó de 72 a 144 horas.
Una vez concluido ese periodo, la autoridad judicial determinó dictar auto de formal prisión por el delito de tortura, con lo que Reyes Valentino quedó sujeto a proceso y continuará privado de la libertad.
A partir de esta determinación, las partes cuentan con un periodo de 15 días para el ofrecimiento de pruebas.
El papel del exagente en el caso de María Luisa
Reyes Valentino no aparece de manera aislada en la historia de María Luisa.
El exagente figura entre los entonces policías judiciales relacionados con la puesta a disposición de María Luisa ante el Ministerio Público después del periodo en que permaneció detenida ilegalmente.
Ahora, casi tres décadas después, una autoridad judicial determinó que existen elementos para que Reyes Valentino enfrente un proceso por tortura.
Esto no significa que haya sido declarado culpable.
El auto de formal prisión es una resolución procesal y será durante las siguientes etapas cuando las partes presenten y controviertan los elementos de prueba correspondientes.
La Fiscalía informó que dentro de sus investigaciones estableció la probable responsabilidad del exagente, solicitó una orden de aprehensión y posteriormente elementos de la Agencia de Investigación Criminal la cumplimentaron.
María Luisa sigue buscando la justicia
La resolución judicial coloca nuevamente frente a frente dos partes de una misma historia.
Por un lado, existe ahora un proceso penal contra uno de los exagentes señalados por los hechos ocurridos durante la detención de María Luisa.
Por otro, permanece pendiente la batalla emprendida por ella para conseguir que jurídicamente sea reconocida su inocencia respecto del secuestro por el cual fue sentenciada a 30 años de prisión.
El auto de formal prisión contra Reyes Valentino no resuelve esa segunda batalla.
Pero sí representa un nuevo capítulo judicial alrededor de los hechos que antecedieron al proceso que llevó a María Luisa a prisión.
Y abre también una pregunta de rendición de cuentas:
¿Por qué tuvieron que transcurrir casi tres décadas para que uno de los exagentes señalados por estos hechos quedara sujeto a proceso?
Mientras el procedimiento contra Reyes Valentino continúa, María Luisa mantiene una lucha distinta pero estrechamente vinculada con aquella historia: que el Estado reconozca que fue condenada por un secuestro que sostiene no haber cometido.