El Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Secretaría de Salud lanzó una acusación frontal contra los Servicios de Salud de Morelos: al menos 350 trabajadores menos, plazas vacantes sin cubrir y una administración que —advierte— está empujando al sistema de salud estatal hacia una crisis operativa con impacto directo en la atención a la población.
En oficios dirigidos a autoridades estatales y federales, el sindicato responsabiliza a la gestión encabezada por Jacqueline Hernández Ruiz de permitir la continuidad de un esquema administrativo que no solo no corrigió deficiencias históricas, sino que profundizó la pérdida de personal en hospitales y unidades médicas de Morelos.
La denuncia sostiene que, mientras en el discurso oficial se habla de coordinación y trabajo conjunto, en los hechos hay ausencias, retrasos y falta de capacidad técnica para enfrentar la transición de plazas al IMSS Bienestar. En reuniones clave, señalan, no hubo personal suficiente ni capacitado para iniciar el análisis de plantilla, dejando decisiones estratégicas en el aire.
El sindicato apunta directamente al área de recursos humanos, a la que acusa de no haber realizado un diagnóstico serio de plazas desde el año pasado. Esa omisión, advierte, abrió la puerta a la posible supresión de al menos 100 plazas, un escenario que compromete la atención médica, incrementa la sobrecarga laboral y pone en riesgo la estabilidad de cientos de trabajadores.
Para la representación sindical, el problema ya rebasó lo administrativo: la falta de personal afecta la garantía del derecho a la salud, especialmente en un contexto donde las unidades médicas operan con plantillas incompletas. Por ello, exigieron que se autorice de inmediato el envío de plazas vacantes para evitar su pérdida definitiva y que la federación asuma su rescate presupuestal.
Los oficios fueron turnados a la gobernadora Margarita González Saravia, así como a las secretarías de Gobierno, Salud y Contraloría, con el objetivo de que se investiguen las omisiones señaladas y se determine si existen responsabilidades administrativas.
El sindicato fue contundente: si no se corrige el manejo de las plazas y la falta de planeación, la historia no juzgará discursos, sino las consecuencias. En juego —advierten— no solo están los derechos laborales del personal de salud, sino la atención médica de miles de morelenses. El Guardián Mx seguirá documentando.

