Un video difundido en redes sociales que exhibe al secretario de Seguridad Pública del municipio de Atlatlahucan, vestido de civil, acompañado de una mujer y conduciendo una patrulla oficial de Policía Morelos, desató una investigación interna.

Los hechos, captados durante una transmisión en vivo, derivaron en la apertura de una investigación de oficio por parte de Asuntos Internos, ante posibles irregularidades en el uso de recursos públicos y eventuales afectaciones a los principios de legalidad y rendición de cuentas.

En la grabación se observa una patrulla oficial estacionada sobre la calle Gabriel Tepepa, en la colonia Emiliano Zapata del municipio de Cuautla. El reportero Paco Cedeño, quien transmite en vivo, se aproxima a la unidad y cuestiona por qué un civil conduce un vehículo oficial.

Al volante se aprecia a un hombre vestido de civil que, al ser cuestionado, responde: “la voy a llevar al mecánico”. En el asiento del copiloto viaja una mujer, también vestida de civil.

Sin embargo, ante nuevas preguntas del reportero sobre sus funciones, el conductor evita responder y acelera la unidad para retirarse del lugar. Posteriormente, fue identificado como Rodrigo Flores Ramírez, jefe de la Policía de Atlatlahucan.

El material generó cuestionamientos públicos sobre el uso de patrullas oficiales por personas sin uniforme ni identificación visible, así como sobre los protocolos de control, custodia y supervisión de bienes públicos destinados a tareas de seguridad.

En contextos de seguridad pública, el uso indebido de vehículos oficiales puede vulnerar principios de legalidad, transparencia y confianza ciudadana.

Tras la difusión del video, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del estado, Miguel Ángel Urrutia Lozano, informó que la denuncia fue tomada de oficio y turnada a Asuntos Internos para la investigación correspondiente.

El funcionario precisó que existen convenios de colaboración mediante los cuales patrullas estatales son entregadas en comodato a autoridades municipales y que, en este caso, “consta en evidencia” la identidad del funcionario involucrado, por lo que se actuará conforme a los procedimientos internos.

La investigación interna determinará si existieron irregularidades administrativas o faltas a los protocolos en el uso de la patrulla, así como las responsabilidades que correspondan.

El caso vuelve a colocar bajo escrutinio público las prácticas de control en las corporaciones de seguridad municipal y la obligación de garantizar que los recursos destinados a la seguridad se utilicen exclusivamente para fines institucionales, en apego a la legalidad y al respeto de los derechos de la ciudadanía en Atlatlahucan.

Imagen tomada de una transmisión en vivo muestra al jefe policial de Atlatlahucan conduciendo una patrulla oficial sin uniforme ni identificación visible.