Por primera vez, la decisión sobre la adscripción de magistradas y magistrados en el Tribunal Superior de Justicia de Morelos dejó de ser una práctica interna del pleno y pasó formalmente al nuevo Órgano de Administración Judicial (OAJ)

Lo anterior es parte de un ajuste que reconfigura la integración de salas para 2026 y abre preguntas sobre transparencia, continuidad y garantías en la impartición de justicia.

De acuerdo con documentos oficiales y una lista actualizada de adscripciones, a partir del 7 de enero de 2026 entró en vigor una nueva integración de salas en Cuernavaca, Jojutla y Cuautla, que se mantendrá hasta el primer día hábil de enero de 2027.

El cambio se da tras la reforma que modificó las reglas de decisión interna del Tribunal, trasladando esa facultad al órgano de administración judicial.

En entrevista, el Magistrado Presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del Estado de Morelos, Juan Emilio Elizalde Figueroa, explicó que, bajo el esquema anterior, las adscripciones se resolvían por acuerdos del pleno y mecanismos tradicionales, como voluntariedad u orden de antigüedad.

Pero con la reforma, Juan Emilio Elizalde señaló, que es el nuevo Órgano quien valida y decide los movimientos, incluso aquellos que ya se realizaron para el presente año.

Elizalde reconoció que los cambios no siempre son bien recibidos por quienes integran el Tribunal, pero sostuvo que las magistradas y magistrados deben desempeñar su función donde sean adscritos, cumpliendo sus obligaciones.

En ese contexto, justificó la permanencia prolongada de algunas magistradas en determinadas salas por razones de seguridad personal en años previos, aunque indicó que esas condiciones han variado y que futuras decisiones quedarán en manos del órgano administrativo.

La nueva integración incluye movimientos y ratificaciones en la Primera, Segunda y Tercera Sala de Cuernavaca, así como en la Sala Auxiliar, Sala Jojutla y las salas de Cuautla.

Estos ajustes impactan directamente en la carga de trabajo y en la continuidad de criterios judiciales, elementos clave para el derecho de acceso a la justicia y la certeza para las personas usuarias del sistema.

La transición hacia un modelo donde un órgano distinto al pleno define las adscripciones marca un punto de inflexión en la administración del Poder Judicial de Morelos.

Aunque el cambio busca ordenar y formalizar decisiones internas, especialistas advierten que su correcta implementación será determinante para garantizar transparencia, independencia judicial y el respeto a los derechos de quienes acuden a los tribunales en busca de justicia.