Un trabajador de la Fiscalía General del Estado de Morelos reveló una serie de irregularidades dentro de la FIDAI, que van desde el desvío de recursos y el abuso de autoridad hasta la intervención ilegal de comunicaciones de servidores públicos y figuras políticas, en un esquema que describe como un “poder paralelo” operado por su titular, Luis Eduardo Flores Barrios.

La denuncia anónima enviada a El Guardián Mx por un empleado activo de la Fiscalía expone lo que califica como un ambiente de “miedo, corrupción y control absoluto” al interior de la FIDAI (Fiscalía de Investigación de Delitos de Alto Impacto).

El denunciante asegura que los trabajadores son obligados a firmar acuerdos de confidencialidad ilegales y amenazados con ser removidos de su cargo si se atreven a denunciar los abusos.

Según el testimonio, el titular de la FIDAI, Luis Eduardo Flores Barrios, habría sido señalado previamente por incompetencia en audiencias judiciales y mantiene el control interno de la institución a través de una red de lealtades personales y favores administrativos.

Se menciona, además, la presunta participación de Isela Lara Escobar —su pareja sentimental— y Raúl Michel Alarcón, a quien habría designado como subdirector de la Agencia de Investigación Criminal, con una plaza distinta a la que legalmente ocupa.

El escrito también denuncia un presunto robo sistemático de combustible, señalando que Flores Barrios y Rubén Visoso Ochoa, director del Área de Combustible y Control Vehicular, utilizan las tarjetas institucionales para llenar garrafas de gasolina, obligando al personal operativo a pagar de su propio bolsillo cuando requieren abastecimiento adicional.

Uno de los señalamientos más graves es la existencia de una red ilegal de espionaje, que incluiría la intervención de comunicaciones de presidentes municipales, jueces, magistrados y otros funcionarios. Según la denuncia, esta práctica es utilizada por el titular de la FIDAI para mantener influencia política y “tenerlos agarrados de los huevos”.

El documento también vincula al funcionario con omisiones graves en casos de homicidio, como el de la hija de una servidora pública, Sara Olivia Parra Téllez.

El denunciante afirma que, aunque Flores Barrios tenía conocimiento previo de la operación del grupo delictivo responsable, decidió no alertar a las autoridades competentes y, en su lugar, se encontraba cenando en la Ciudad de México.

Hasta el momento, no existe confirmación oficial de estas acusaciones ni pronunciamiento público por parte de la Fiscalía General del Estado de Morelos o del titular de la FIDAI.

El Guardián Mx mantiene su compromiso de dar seguimiento a estas denuncias y verificar los hechos con base en documentos, testimonios y fuentes institucionales, priorizando siempre el respeto a los derechos humanos y la protección de las fuentes.