En un acto que marca un parteaguas para la Fiscalía General del Estado (FGE) de Morelos, la gobernadora Margarita González Saravia y el fiscal general Edgar Maldonado inauguraron el Instituto de Procuración de Justicia (IPJ), un espacio que busca fortalecer la capacitación, modernización y dignificación del servicio público en materia de justicia.

“Hoy en la Fiscalía General del Estado estamos en un día histórico”, expresó Maldonado, al destacar que las instalaciones no son solo un edificio, sino un centro de formación para futuros agentes del Ministerio Público, peritos y elementos de investigación criminal.

Por su parte, la gobernadora subrayó que la seguridad y la justicia deben caminar de la mano de la ciudadanía: “Antes, las instalaciones eran lúgubres y generaban miedo. Ahora se transforman en espacios abiertos y dignos”, afirmó.

Un modelo de capacitación con visión integral

El IPJ cuenta con infraestructura que busca replicar escenarios reales para la formación:

  • Sala de juicios orales para simular audiencias y fortalecer habilidades de litigación.
  • Aula de cómputo con 16 equipos para programas de actualización tecnológica.
  • Campo de tiro virtual con más de 800 escenarios, destinado a la preparación de aspirantes de la Agencia de Investigación Criminal.

Además, incluye un gimnasio y espacios de capacitación audiovisual, lo que refuerza la idea de profesionalizar con herramientas modernas y accesibles.

Justicia con rostro humano

El discurso oficial colocó en el centro el respeto a los derechos ciudadanos y la necesidad de que la procuración de justicia deje de ser percibida como un espacio de intimidación. Con este cambio, se busca no solo profesionalizar al personal, sino también reconstruir la confianza de la sociedad en las instituciones.

La inauguración del instituto coincidió con la sesión ordinaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, que reunió a fiscales de la zona centro del país y a representantes federales, entre ellos el fiscal de la República, Alejandro Gertz Manero, y la fiscal de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján.

Un reto pendiente

El nuevo instituto es presentado como símbolo de modernización y compromiso. Sin embargo, especialistas coinciden en que la infraestructura es solo un primer paso: el verdadero desafío será garantizar que la capacitación se traduzca en actuaciones imparciales, sensibles a los derechos humanos y cercanas a la ciudadanía, especialmente en un estado marcado por altos índices de violencia e impunidad.