El diputado Gerardo Abarca presentó el Decálogo de los Derechos de los Animales Domésticos y el “Maltratómetro”, dos instrumentos que buscan prevenir la violencia hacia los animales de compañía y fomentar una cultura ciudadana de respeto y protección en Morelos.

En un evento celebrado en el Salón de Comisiones del Congreso del Estado de Morelos, el legislador Gerardo Abarca Peña, presidente de la Comisión de la Agenda 2030, presentó el Decálogo de los Derechos de los Animales Domésticos y el Maltratómetro, herramientas creadas para visibilizar y combatir el maltrato animal.

Los materiales fueron desarrollados en colaboración con la Fiscalía Ambiental del Municipio de Cuernavaca, dirigida por Wendi Salinas Ruiz, y la Coalición por la Defensa Animal Morelos, que encabeza Vanessa Perbellini.

Durante su intervención, Abarca subrayó la necesidad de que los municipios asignen recursos y elaboren reglamentos en defensa de los animales, al considerar que “la prevención del maltrato animal es también prevención del delito”.

El Decálogo establece derechos fundamentales para los animales de compañía, como una vida digna, acceso a salud y protección legal. Por su parte, el Maltratómetro es una herramienta gráfica y didáctica que permite identificar diversos niveles de maltrato, desde actos normalizados hasta delitos graves, y promueve la denuncia ciudadana.

El legislador llamó a fortalecer el marco normativo y a castigar con mayor severidad el maltrato y asesinato de animales. Citó el caso de Roberto N., sentenciado por la muerte de su perro Baylies, como ejemplo de una sanción “denigrante y desproporcionada”.

La fiscal Wendi Salinas reveló que, aunque en Cuernavaca existe un marco legal para la protección animal, se enfrentan a la falta de recursos y baja ratificación de denuncias. De las 356 quejas recibidas este año, 180 no fueron ratificadas por los denunciantes.

Vanessa Perbellini, por su parte, urgió a los ayuntamientos a establecer reglamentos municipales y a difundir las reformas legales recientes que aumentan las sanciones por maltrato animal. También destacó que sin presupuesto adecuado, las políticas públicas no pueden ejecutarse.

Con estas acciones, se avanza en la construcción de una política pública integral para la protección de los animales domésticos, al tiempo que refuerza el llamado a la ciudadanía y autoridades a no ser cómplices del sufrimiento silencioso de los seres sintientes.