La resolución ocurre en medio de preguntas sobre la atención médica en los centros penitenciarios de Morelos. La jueza Erika Rivera Álvarez requirió al penal informar sobre la canalización del paciente en cinco días hábiles.

Por El Guardián Mx | Periodismo para la justicia

La jueza de ejecución Erika Rivera Álvarez ordenó a la autoridad penitenciaria gestionar una valoración médica para Alan Fernando B. F., persona sentenciada en el penal de Cuautla que afirmó seguir con dolor en la parte izquierda de la pelvis.

Durante la audiencia, la defensora pública Martha Olivia Moreno Ruiz informó que Alan ya recibió atención por un padecimiento urinario y una lesión en la muñeca izquierda. Por ello, desistió de continuar la controversia respecto de esas dos solicitudes. Mantuvo, sin embargo, la petición de que personal médico investigue la causa del dolor y de una protuberancia que su representado refiere en la pelvis.

La autoridad penitenciaria sostuvo que había atendido las peticiones y señaló que las valoraciones disponibles no registraban un diagnóstico de hernia. Expresó disposición para gestionar los estudios necesarios. El Ministerio Público no se opuso a la solicitud de atención.

La jueza escuchó directamente a Alan. Él confirmó que había recibido atención médica, pero respondió que el dolor continuaba. Rivera Álvarez señaló que corresponde al personal de salud determinar su causa y que en la audiencia no podía establecerse si se trataba de una hernia.

La resolución requiere al penal informar, en un plazo de cinco días hábiles, al menos sobre la canalización de Alan a un servicio público de salud para su valoración. La jueza advirtió que, si el director del centro no presenta el informe en el plazo fijado, podría imponérsele una medida de apremio de 200 UMA. La multa no fue impuesta en la audiencia.

Rivera Álvarez también observó que la lesión de la muñeca recibió atención después de un requerimiento judicial, pese a que ya había sido comunicada. Cuestionó que una persona privada de la libertad o su familia tenga que promover una controversia para obtener atención médica oportuna y requirió al penal actuar antes de que los padecimientos se agraven.

La audiencia ocurre después de que El Guardián MX informó sobre la muerte de Brandon Iván A. L., persona privada de la libertad que falleció el 16 de septiembre y llegó sin vida al hospital, según la información recabada por este medio. Se trata de un antecedente de nuestra cobertura sobre salud penitenciaria: la jueza no examinó ese fallecimiento ni estableció relación alguna con el caso de Alan.

El seguimiento de esta resolución permitirá responder una pregunta concreta: ¿cuándo será canalizado Alan, qué determina la valoración médica y cómo atiende el penal de Cuautla los síntomas persistentes antes de que sea necesaria una orden judicial?