Valentín Lavín Romero ya había sobrevivido a un ataque armado; ahora la Fiscalía deberá explicar qué ocurrió con aquella investigación y qué protección tenía

Valentín Lavín Romero, presidente municipal de Temoac, fue asesinado este miércoles 22 de julio dentro de las instalaciones de la Presidencia Municipal.

La Fiscalía General del Estado de Morelos confirmó oficialmente la muerte del alcalde e informó que personal del Ministerio Público de la Fiscalía Regional Oriente, de la Agencia de Investigación Criminal y de la Coordinación de Servicios Periciales realiza las diligencias iniciales y el levantamiento del cuerpo.

El primer reporte del Centro Morelos fue registrado a las 12:32 horas como una incidencia de “persona lesionada de forma violenta”. La comunicación operativa indicó que el presidente municipal había resultado lesionado por disparos de arma de fuego.

Ese reporte señala, de manera preliminar, a dos hombres que presuntamente escaparon a bordo de una motocicleta con dirección a Popotlán. Hasta el momento, la Fiscalía no ha confirmado esta mecánica ni ha informado sobre personas detenidas.

Después del ataque, las instituciones que integran la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad desplegaron un operativo en Temoac y sus alrededores para buscar a los responsables.

Ya había sobrevivido a otro ataque

El homicidio no constituye el primer episodio de violencia contra Valentín Lavín Romero.

El 31 de enero de 2026, el alcalde sobrevivió a un ataque armado registrado cerca de una gasolinera sobre la carretera México–Oaxaca, en el municipio de Jantetelco. Después de aquella agresión solicitó licencia temporal para atender su recuperación.

En mayo también se reportó la aparición de una manta con amenazas dirigidas contra el presidente municipal.

Estos antecedentes colocan una pregunta que no puede quedar fuera de la investigación:

¿Qué medidas de protección se establecieron después del primer atentado y de las amenazas posteriores?

Una sede de gobierno convertida en escena del crimen

El asesinato ocurrió dentro de la Presidencia Municipal, un edificio público que debería contar con controles de acceso, vigilancia y mecanismos de reacción.

Por ello, la investigación deberá establecer cómo ingresaron la persona o las personas responsables, si existían cámaras de videovigilancia, cuál fue la ruta de escape y qué personal de seguridad se encontraba en funciones.

La Fiscalía anunció que agotará todas las líneas de investigación, pero todavía no ha informado cuál será la unidad encargada del caso, si existen personas identificadas ni si este homicidio será relacionado con el atentado ocurrido en enero y con las amenazas posteriores.

Pregunta de rendición de cuentas:

Valentín Lavín Romero no era una autoridad sin antecedentes de riesgo. Había sobrevivido a un ataque armado y posteriormente fue objeto de amenazas. Su asesinato obliga a investigar no solamente quién disparó, sino qué hicieron las instituciones para protegerlo.