La falta de preparación del Ministerio Público provocó tensión en una audiencia inicial realizada este 13 de mayo en la sede judicial de Xochitepec, Morelos, luego de que el propio fiscal reconociera ante la jueza que no conocía el contenido completo de la carpeta de investigación, pese a que aseguró tenerla bajo su responsabilidad desde enero.

La audiencia correspondía a la causa penal JC/148/2021 y estaba programada originalmente a las 9:00 horas. Sin embargo, inició con retraso porque, según expuso la jueza especializada de control, Consuelo Adriana Correa Ortiz, las partes “no acuden debidamente preparadas”.

Durante el desarrollo de la diligencia, el agente del Ministerio Público solicitó diferir la audiencia argumentando que no se encontraba “impuesto” de la carpeta de investigación y que necesitaba tiempo para revisarla.

La respuesta detonó un cuestionamiento directo de la juzgadora:

—“¿Desde hace cuánto le dieron a usted la carpeta de investigación?”
—“En el mes de enero, señoría”, respondió el fiscal.

La defensa del imputado se opuso inmediatamente al diferimiento y señaló que su representado incluso había viajado desde el estado de Jalisco para acudir a la audiencia. Además, sostuvo que la Fiscalía tuvo tiempo suficiente para prepararse, ya que la audiencia había sido notificada desde marzo.

La jueza dejó asentado que no era la primera ocasión en que la audiencia se reprogramaba. Explicó que previamente el asunto había sido diferido para cumplir una reposición ordenada por un tribunal de alzada relacionada con notificaciones dirigidas a la embajada de Estados Unidos y a un traductor.

Es decir: mientras el Poder Judicial aseguró haber cumplido con diligencias internacionales y reprogramaciones previas para garantizar formalidades procesales, el Ministerio Público llegó a audiencia reconociendo que no dominaba el expediente.

La propia jueza calificó un nuevo diferimiento como “un retroceso” y advirtió que la justificación del fiscal “no es suficiente” para suspender nuevamente la audiencia.

Aun así, optó por una salida intermedia: conceder varias horas al Ministerio Público para estudiar la carpeta sin cancelar totalmente la diligencia.

“Yo no estoy vulnerando sus derechos. Yo le estoy dando un tiempo razonable”, expresó la juzgadora en audiencia.