Agentes de seguridad y custodia del Centro de Reinserción Social de Atlacholoaya denunciaron, de forma anónima, presuntas represalias laborales, cambios arbitrarios de adscripción y sobrecarga de trabajo por parte del encargado del sistema penitenciario en Morelos, lo que podría impactar directamente en las condiciones de seguridad dentro del penal.
De acuerdo con una denuncia anónima entregada por custodios del sistema penitenciario de Morelos, el encargado de centros penitenciarios, identificado como José de Jesús Zavala, presuntamente estaría ordenando cambios de adscripción a otros penales como medida de presión contra el personal que cuestiona condiciones laborales.
Según el documento, estos movimientos implican mayores tiempos de traslado, reducción de horas de descanso y afectaciones económicas directas para los custodios. Además, señalan que se les asignan funciones que “no les competen”, en un contexto de escasez de personal y jornadas laborales extendidas.
Los elementos refieren que el sistema opera con déficit de custodios, lo que ha derivado en cargas de trabajo que incluyen hasta tres servicios por turno. También aseguran que durante el año anterior no se otorgaron vacaciones, bajo advertencias de posibles sanciones o traslados en caso de inconformidad.
En la misma denuncia, se expone que existe un grupo de aproximadamente ocho escoltas asignados al funcionario señalado que, presuntamente, no realizan funciones operativas dentro del sistema penitenciario, lo que incrementa la carga para el resto del personal.
Hasta el momento, no existe posicionamiento público oficial que confirme o desmienta los señalamientos.
Sin embargo, los custodios denuncian que los canales internos para presentar inconformidades no funcionan. Refieren que al intentar solicitar audiencias con mandos superiores, se les exige presentar oficios donde deben incluir datos personales como domicilio, lo que, según su testimonio, ha derivado en cambios inmediatos de penal como represalia.
Es decir:
- Discurso institucional esperado: mecanismos internos de control y atención al personal.
- Hechos denunciados: temor a represalias, ausencia de canales seguros de denuncia y uso de traslados como sanción informal.
El caso, al tratarse de una denuncia anónima, se encuentra en fase preliminar y no existe, hasta ahora, una investigación formal confirmada por autoridades.
No obstante, los hechos descritos podrían encuadrar en posibles violaciones a derechos laborales y, en su caso, abuso de autoridad, lo que implicaría responsabilidades administrativas o incluso penales, si se acreditan.
Además, las condiciones laborales dentro de centros penitenciarios están directamente vinculadas con la seguridad interna. Jornadas excesivas, falta de descanso y presión institucional pueden generar riesgos en el control del penal.