La SSPC Morelos informó un operativo en el Centro de Reinserción Social de Jojutla para “mantener gobernabilidad y seguridad”; sin embargo, una versión de una fuente interna advierte que el pasado lunes habría estado por detonarse un conflicto entre personas internas por presuntos abusos atribuidos a un grupo de autogobierno.
El caso ocurrió en el penal de Jojutla, en el contexto del sistema penitenciario de Morelos, donde la autoridad estatal reportó una intervención coordinada con Guardia Nacional, Ejército Mexicano, Marina y la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
De acuerdo con la información oficial, el operativo fue encabezado por el Grupo Especial de Supervisión Penitenciaria y tuvo como objetivo inhibir delitos dentro del centro penitenciario. La SSPC informó el aseguramiento de nueve celulares, siete chips, cinco puntas artesanales, 23 gramos de vegetal verde con características de marihuana y 18 dosis de polvo blanco con características de cocaína. Los objetos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado.
Hasta ahí, la versión institucional habla de prevención, control y gobernabilidad.
Pero una versión interna, atribuida a una fuente confiable cuya identidad se reserva, plantea otro escenario: que el lunes 27 de abril, alrededor del mediodía, estuvo por generarse un enfrentamiento entre personas privadas de la libertad, presuntamente relacionado con agresiones cometidas por un grupo de personas privadas de libertad y encabezados por un líder de autogobierno dentro del penal.
Según ese testimonio, la inconformidad ya habría sido informada al director del penal de Jojutla, Gilberto Castillo Ramírez, pero presuntamente no se habría atendido el riesgo. La fuente advierte que el conflicto no se habría consumado ese día, pero podría escalar en cualquier momento.
También se menciona el caso de una persona identificada como “Junior Giovany”, quien, según la fuente, fue víctima de una golpiza el 26 de marzo y actualmente esta en el penal, aunque aislado del resto de las personas internas.
Aquí está el punto central: la SSPC reporta un operativo para garantizar seguridad; la versión interna habla de tensión previa, autogobierno, agresiones y omisión directiva.
La pregunta pública es inevitable: si el operativo fue sólo preventivo, ¿por qué desde adentro se denuncia que el conflicto estaba anunciado?
No estamos narrando un operativo. Estamos exhibiendo cómo el sistema penitenciario responde —o falla— frente al riesgo de violencia bajo custodia del Estado.