En el Hospital General de Cuernavaca “Dr. José G. Parres”, las calderas llevan al menos tres semanas descompuestas, obligando al personal a calentar agua con resistencias eléctricas para bañar a pacientes, una práctica que ya provocó descargas eléctricas y evidencia una falla estructural en la operación del sistema de salud en Morelos.

De acuerdo con un oficio emitido el 11 de abril de 2026 por la Sección 29 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, dirigido al OPD IMSS Bienestar en Morelos, el problema no es aislado ni reciente.

El documento señala que: las calderas del hospital de Cuernavaca llevan aproximadamente tres semanas fuera de servicio. Ante la falta de respuesta, el personal utiliza resistencias eléctricas improvisadas para calentar agua. Esta práctica ha generado “toques eléctricos” en trabajadores.

Las imágenes anexas al oficio muestran recipientes con agua conectados directamente a tomas eléctricas, lo que confirma el uso de métodos no seguros dentro de instalaciones hospitalarias.

El mismo documento advierte que esta situación pone en riesgo tanto a pacientes como a trabajadores, en un contexto donde no se ha restablecido el servicio ni existe solución inmediata.

Además, el sindicato señala que, a más de dos años de la transición de aproximadamente 1,800 trabajadores al esquema IMSS Bienestar, no se ha instalado la Comisión Mixta de Seguridad e Higiene, lo que implica una omisión institucional en materia de prevención de riesgos laborales.

El oficio no se limita a Cuernavaca.

Documenta fallas en múltiples unidades:

  • Hospital General de Cuautla
    • Sin autoclave para esterilización.
    • Traslado de material a otras unidades.
    • Baños de personal clausurados por falta de mantenimiento.
  • Regiones I, II, III, IV y V del estado
    • Falta de papelería básica.
    • Desabasto de agua purificada.
    • Ausencia de insumos médicos esenciales como gasas, algodón y soluciones salinas.
    • Personal comprando materiales con recursos propios.

Esto configura un patrón: operación hospitalaria sostenida con recursos incompletos o inexistentes.

Discurso institucional:
El modelo IMSS Bienestar ha sido presentado públicamente como una estrategia para garantizar atención médica universal y gratuita.

Hechos documentados:

  • Infraestructura crítica fuera de servicio (calderas, autoclaves).
  • Riesgos eléctricos dentro de hospitales.
  • Falta de insumos básicos.
  • Ausencia de mecanismos formales de seguridad laboral.

No hay evidencia, en el documento, de una respuesta inmediata o intervención efectiva por parte de las autoridades responsables.

El caso se enmarca en el derecho humano a la salud, reconocido en el artículo 4° constitucional.

La información documentada apunta a posibles vulneraciones por:

  • Falta de condiciones seguras para la atención médica.
  • Riesgos para personal de salud.
  • Omisiones en mantenimiento de infraestructura crítica.

Aunque no existe una acción legal formal descrita en el documento, el propio sindicato plantea que estas condiciones podrían derivar en acciones jurídicas por incumplimiento del derecho a la salud.

El caso, hasta este momento, no se reporta judicializado, pero documenta condiciones que podrían generar responsabilidad administrativa o incluso penal si se acredita negligencia institucional.

Las imágenes no son un accidente.
Son evidencia de cómo un hospital público opera fuera de condiciones mínimas de seguridad.

La pregunta es directa:
¿Quién responde cuando un hospital necesita resistencias eléctricas para funcionar?