Durante una diligencia judicial en Atlacholoaya, María Luisa Villanueva Márquez relató que permaneció cuatro días retenida y que fue obligada a firmar documentos bajo amenazas contra sus hijos. El exagente José Guadalupe Reyes Valentino reconoció haber participado en su detención, pero negó haberla torturado. Su defensa rechazó que reservarse determinadas respuestas pueda interpretarse como un indicio de responsabilidad.

Por El Guardián Mx | Periodismo para la justicia

Atlacholoaya, Morelos, 27 de octubre de 2026.— María Luisa Villanueva Márquez confrontó ante una jueza penal a José Guadalupe Reyes Valentino, exagente de la Policía Judicial de Morelos sujeto a proceso por tortura, a quien señaló de haber participado en los hechos que, según su denuncia, comenzaron con una detención ilegal en enero de 1998 y culminaron con su encarcelamiento por un secuestro que sostiene no cometió.

Durante una diligencia de careos procesales e interrogatorio, celebrada en el Juzgado Único en Materia Penal Tradicional de Primera Instancia del Estado de Morelos, María Luisa relató que fue privada de su libertad por un grupo de hombres encapuchados, trasladada a una casa de seguridad y retenida durante cuatro días.

También declaró que, posteriormente, fue obligada a firmar documentos mediante amenazas contra sus hijos.

El testimonio quedó asentado en el acta judicial correspondiente al expediente 02/2024-2, por el delito de tortura.

La audiencia fue presidida por la jueza Martha Bahena Ortiz y documentada por Ricardo de Santiago Kido, colaborador de este medio.

Cuatro días retenida y amenazas contra sus hijos

Frente al exagente, María Luisa reconstruyó las circunstancias de su detención, ocurrida, según su declaración, el 6 de enero de 1998.

Explicó que se encontraba en un restaurante de Galeana, Zacatepec, acompañada de quien entonces era su esposo, cuando un grupo de entre siete y ocho personas encapuchadas los sacó violentamente del establecimiento.

Relató que le colocaron una capucha y la subieron a una camioneta. Después de recorrer un camino de terracería durante aproximadamente 20 o 30 minutos, fue trasladada a una casa de seguridad.

Ahí, sostuvo, permaneció durante cuatro días.

María Luisa declaró que durante su cautiverio escuchó conversaciones entre sus captores, quienes habrían exigido dinero para permitirle recuperar su libertad.

Según su testimonio, fue hasta el 10 de enero cuando la llevaron a las instalaciones de la entonces Procuraduría General de Justicia.

En ese lugar, afirmó, varios policías vestidos de civil le exigieron que firmara documentos.

La mujer aseguró que los agentes la presionaron físicamente y le advirtieron que tenían a sus hijos.

En el acta judicial quedó asentado su señalamiento de que firmó los documentos porque fue amenazada con que, si se negaba, matarían a sus hijos.

María Luisa sostiene que esas actuaciones fueron utilizadas para construir la acusación de secuestro por la cual posteriormente fue condenada.

Cuestiona revisión médica y versión policial de su detención

Durante el careo, María Luisa también cuestionó las actuaciones realizadas después de su presentación ante el Ministerio Público.

Declaró que fue llevada ante un médico que, según su relato, no le practicó una revisión física.

Afirmó que únicamente le acarició el rostro y le comentó que estaba bonita, para después señalar que se encontraba en buenas condiciones.

Posteriormente, dijo, le tomaron fotografías y la trasladaron a una celda.

La mujer rechazó la versión policial que situaba su detención en Santa Rosa Treinta y que le atribuía haber intentado agredir a uno de los agentes con un cuchillo o un bóxer.

Durante su intervención sostuvo que esa narración no correspondía con lo ocurrido.

María Luisa aseguró que los policías le fabricaron un delito para encubrir los cuatro días durante los cuales, según su declaración, permaneció retenida ilegalmente.

Estas afirmaciones forman parte de su testimonio ante la autoridad judicial y deberán ser valoradas junto con las demás pruebas del procedimiento penal.

El exagente reconoce la detención, pero niega haberla torturado

Durante la confrontación judicial, José Guadalupe Reyes Valentino reconoció conocer a María Luisa Villanueva Márquez y haber participado en su detención.

Sin embargo, negó haberla torturado.

De acuerdo con el reporte de la audiencia, el exagente también sostuvo que un juez había calificado de legal aquella detención y señaló que María Luisa posteriormente recibió una sentencia condenatoria por secuestro.

Estas manifestaciones corresponden a la versión de la persona procesada y no constituyen una determinación de la jueza que actualmente conoce del procedimiento por tortura.

La diligencia permitió confrontar las versiones de María Luisa y Reyes Valentino respecto de las circunstancias de la detención y los actos de tortura denunciados.

Asesor jurídico señala evasivas; defensa rechaza esa interpretación

Al concluir las intervenciones, el asesor jurídico de María Luisa, Eutiquio Damián Santiago, sostuvo que la declaración de su representada había mostrado congruencia respecto de los hechos denunciados.

También cuestionó la actitud procesal de Reyes Valentino, al considerar que se había mostrado evasivo y que reiteradamente se negó a responder preguntas relacionadas con los hechos investigados.

El asesor manifestó que esa conducta debía ser considerada por la juzgadora al valorar las actuaciones.

Sin embargo, la defensa particular del exagente, encabezada por la licenciada Alejandra Rodríguez Flores, rechazó esa interpretación.

Argumentó que Reyes Valentino tiene derecho a reservarse determinadas respuestas y que ejercer esa facultad constitucional no significa que pretenda evadir su responsabilidad.

La defensora también señaló que corresponde al Ministerio Público y a la asesoría jurídica aportar los elementos de prueba necesarios para sostener la acusación.

Asimismo, manifestó su intención de ejercer el derecho de interrogar a María Luisa en una diligencia posterior, señalada para el 29 de octubre, según consta en el acta.

Las posiciones expresadas por ambas partes constituyen argumentos procesales y no representan una resolución sobre la responsabilidad penal del exagente.

Cinco horas de audiencia en Atlacholoaya

La diligencia comenzó a las 09:00 horas del martes 27 de octubre y concluyó alrededor de las 14:00 horas.

El acta judicial identifica la participación del agente del Ministerio Público Felipe Roberto Rodríguez Moreno, del asesor jurídico Eutiquio Damián Santiago y de la defensora particular Alejandra Rodríguez Flores.

Reyes Valentino compareció desde el área de prácticas 3-4 del juzgado, después de ser trasladado desde el Centro Estatal de Reinserción Social Morelos.

Durante la audiencia se desarrollaron los careos procesales y los interrogatorios correspondientes, conforme a las disposiciones del anterior Código de Procedimientos Penales.

Al concluir, la jueza Martha Bahena Ortiz dio por terminada la diligencia.

Dos exagentes de la policía judicial están sujetos a proceso

José Guadalupe Reyes Valentino es uno de los dos exagentes de la Policía Judicial de Morelos que actualmente enfrentan procedimientos penales por los hechos denunciados por María Luisa.

En agosto de 2026 se dictó auto de formal prisión contra Reyes Valentino por tortura.

Posteriormente, el 7 de octubre, también fue dictado auto de formal prisión contra Vito López Castañeda, otro exintegrante del grupo antisecuestros señalado por su probable participación en los hechos.

Ambos se encuentran sujetos a proceso penal, pero ninguna de estas resoluciones constituye una sentencia de culpabilidad.

Los procedimientos se desarrollan bajo las reglas del anterior sistema de justicia penal, debido a la época en que ocurrieron los hechos investigados.

María Luisa busca que el estado reconozca su inocencia

La confrontación judicial representa un nuevo episodio en la lucha de María Luisa Villanueva Márquez.

Después de haber sido sentenciada a 30 años de prisión por secuestro, recuperó su libertad en febrero de 2023 mediante un beneficio de remisión parcial de la pena.

Sin embargo, su liberación no significó que la sentencia condenatoria quedara sin efectos.

Actualmente mantiene un procedimiento para conseguir el reconocimiento de su inocencia.

Por ello, la investigación de los actos de tortura denunciados adquiere especial relevancia.

María Luisa sostiene que su detención fue ilegal, que permaneció cuatro días retenida y que fue obligada a firmar documentos mediante amenazas contra sus hijos.

También cuestiona las actuaciones policiales que dieron origen al procedimiento penal por el cual permaneció aproximadamente 25 años privada de la libertad.

No obstante, los procesos por tortura y el procedimiento de reconocimiento de inocencia son jurídicamente distintos. Las resoluciones y pruebas del primero no modifican automáticamente la sentencia por secuestro.

La diligencia de este martes dejó frente a la autoridad judicial dos versiones contrapuestas.

María Luisa señala al exagente de haber participado en su tortura y cuestiona la legalidad de su detención. Reyes Valentino reconoce haberla detenido, pero niega haberla torturado.

Ahora corresponde a la autoridad judicial valorar las declaraciones junto con las demás pruebas del expediente.

Mientras tanto, permanece una pregunta de fondo:

Si dos antiguos agentes de la Policía Judicial ya enfrentan procesos penales por la tortura denunciada, ¿qué consecuencias podrían tener estas actuaciones en la lucha de María Luisa para que el Estado reconozca su inocencia?