Por El Guardián Mx / Periodismo para la justicia
Dos acuerdos publicados este 10 de agosto ordenan convertir el antiguo Cereso Varonil “10” en el Centro Estatal de Reinserción Social Femenil Cuernavaca y trasladar ahí a las mujeres recluidas en Atlacholoaya. La autoridad no precisó fecha, número de personas ni acreditó públicamente que las instalaciones estén completamente listas.
La preparación observada por El Guardián Mx ya tiene un sustento oficial.
El Gobierno de Morelos publicó este lunes 10 de agosto dos acuerdos mediante los cuales ordena trasladar a las mujeres privadas de la libertad desde Atlacholoaya hacia el nuevo Centro Estatal de Reinserción Social Femenil Cuernavaca.
La decisión aparece en la edición extraordinaria número 6590 del Periódico Oficial “Tierra y Libertad”, difundida el mismo día en que familiares reportaron movimientos de vehículos en el área femenil del Cereso de Atlacholoaya.
Horas antes, El Guardián Mx había constatado el ingreso de alimentos y agua a las nuevas instalaciones, ubicadas sobre el bulevar Cuauhnáhuac, en la colonia Flores Magón de Cuernavaca.
El Cereso Varonil “10” cambia de población
El primero de los acuerdos establece que el Centro Estatal de Reinserción Social Varonil “10” dejará de funcionar como penal para hombres y será denominado oficialmente:
Centro Estatal de Reinserción Social Femenil Cuernavaca.
El inmueble será clasificado como un centro de seguridad media-baja y albergará exclusivamente a mujeres que se encuentren bajo prisión preventiva, una medida de seguridad o cumpliendo una pena de prisión.
El acuerdo fue firmado el 24 de julio de 2026 por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, José Luis Bucio Quiroz, y por el coordinador del Sistema Penitenciario de Morelos, Josué Israel Molina Díaz. Entró en vigor este 10 de agosto, con su publicación oficial.
El penal femenil actual será para hombres adultos mayores
El segundo acuerdo determina que el Centro Estatal de Reinserción Social Femenil de Atlacholoaya dejará de operar como una prisión para mujeres.
El inmueble será convertido en el Centro Estatal de Reinserción Social Geriátrico Varonil, clasificado como de seguridad baja.
Ahí podrán ser recluidos hombres adultos mayores que necesiten cuidados especiales por enfermedades crónico-degenerativas o alguna discapacidad.
El documento revela que en los centros penitenciarios de Morelos existen actualmente 286 hombres adultos mayores privados de la libertad. No establece que todos serán trasladados, sino que su reubicación dependerá de un estudio de clasificación y de sus condiciones de salud.
La reubicación de las mujeres ya está ordenada
El punto tercero del acuerdo no deja la decisión como una posibilidad. Establece expresamente que las mujeres recluidas en el centro femenil de Atlacholoaya serán reubicadas en el nuevo penal de Cuernavaca.
También dispone que el personal actualmente adscrito al área femenil será comisionado al nuevo centro y conservará sus derechos laborales.
La publicación confirma, por tanto, que el movimiento documentado durante este lunes forma parte de una reorganización integral del sistema penitenciario estatal.
Sin embargo, el acuerdo no indica cuándo se ejecutará el traslado, cuántas mujeres serán reubicadas ni si el operativo se realizará en una sola jornada.
El gobierno reconoce una situación de “riesgo crítico”
La justificación oficial reconoce que el penal femenil de Atlacholoaya presenta:
- Sobrepoblación.
- Hacinamiento.
- Capacidad instalada insuficiente.
- Deficiente separación entre mujeres procesadas y sentenciadas.
- Crecimiento constante de la población femenil.
El propio acuerdo señala que estas condiciones colocaron al centro penitenciario en una situación de “riesgo crítico”.
La reubicación busca responder a esas deficiencias, pero la publicación administrativa no acredita por sí misma que el nuevo inmueble tenga terminadas todas sus instalaciones ni que disponga de los servicios necesarios para comenzar a operar.
Lo que los acuerdos no responden
La edición extraordinaria no informa:
- El número exacto de mujeres que serán trasladadas.
- La fecha y modalidad del operativo.
- La capacidad real del nuevo penal.
- Si están concluidos los sistemas de agua, cerraduras y vigilancia.
- Cómo se separará a las mujeres procesadas de las sentenciadas.
- Cuántas mujeres viven con hijas o hijos menores de tres años.
- Si existen espacios adecuados para la niñez.
- Cómo se garantizarán la atención médica y la continuidad de tratamientos.
- Cómo funcionarán las visitas familiares y las entrevistas con las defensas.
- Si existen autorizaciones judiciales o resoluciones individualizadas para los traslados.
La publicación de los acuerdos formaliza el cambio de uso de los inmuebles, pero no demuestra por sí sola que cada traslado cumpla con los requisitos establecidos en los artículos 49 al 52 de la Ley Nacional de Ejecución Penal.
Una inconsistencia en las fechas
Existe además un dato documental que requiere explicación.
El acuerdo que convierte el penal femenil de Atlacholoaya en centro geriátrico varonil está fechado el 13 de julio de 2026. Sin embargo, dentro de su exposición de motivos hace referencia como antecedente al acuerdo que convirtió el Cereso Varonil “10” en penal femenil, firmado posteriormente, el 24 de julio.
Esta inconsistencia cronológica no permite concluir, por sí sola, que los acuerdos sean inválidos, pero sí debe ser aclarada por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.