Litigantes Unidos de Morelos asegura que vigilará el actuar de jueces, fiscales y autoridades; descarta convertirse en un brazo político y reivindica la independencia de la abogacía
Por El Guardián MX | Periodismo para la Justicia
CUERNAVACA, Morelos.— «No somos enemigos del poder, pero tampoco nos vamos a dejar.»
Con esa declaración comenzó la presentación pública de Litigantes Unidos de Morelos A.C., una nueva organización de abogados que no se limitó a anunciar su constitución legal. Desde su primer acto público definió su papel: convertirse en un contrapeso frente a las instituciones encargadas de procurar e impartir justicia cuando considere que existan arbitrariedades, violaciones al debido proceso o afectaciones a los derechos de las personas.
El mensaje fue claro. No se trata —dijeron sus integrantes— de construir una organización gremial más, sino de recuperar el papel crítico que, a su juicio, la abogacía ha perdido frente al poder público.
La toma de protesta de los socios fundadores y la integración de nuevos miembros se realizó este sábado en Cuernavaca, en el marco de la conmemoración del Día del Abogado.
Una asociación nacida desde el conflicto, no desde el protocolo
Lejos del discurso tradicional de celebración, los fundadores explicaron que la organización nació a partir de un episodio que marcó a varios litigantes de Morelos: la defensa pública de un compañero abogado que, desde su perspectiva, enfrentó actuaciones arbitrarias dentro del sistema de justicia.
Aquella movilización —recordaron— reunió a decenas de abogados en una audiencia judicial y evidenció, según su versión, la necesidad de contar con una organización permanente capaz de reaccionar cuando el ejercicio profesional o los derechos de las personas sean vulnerados.

«No nos interesa un cargo político»
Durante su primer mensaje como presidente, Hernández Vega fijó la ruta que pretende seguir la nueva organización.
Afirmó que Litigantes Unidos buscará impulsar la especialización de los abogados, participar en el análisis de las políticas públicas relacionadas con la justicia y señalar las fallas institucionales cuando sea necesario.
Pero el mensaje que marcó el tono del evento fue otro.
«No somos sus enemigos, pero tampoco vamos a dejarnos.»
Añadió que la organización no pretende convertirse en un vehículo de promoción política.
«No nos interesa un cargo político; nos interesa la buena administración de justicia.»
También anunció que impulsarán mesas especializadas en distintas ramas del Derecho para fortalecer la capacitación de sus integrantes y participar en los debates sobre el funcionamiento del sistema judicial.
Una ruptura con el modelo tradicional de las asociaciones de abogados
Uno de los discursos más contundentes fue el del abogado Cipriano Sotelo Salgado, quien sostuvo que la nueva agrupación pretende recuperar la independencia del gremio frente al poder político.
A diferencia de otras organizaciones, dijo, Litigantes Unidos no buscará legitimarse mediante la cercanía con funcionarios públicos.
Por ello, destacó que el evento se realizó sin autoridades invitadas.
«No porque sean nuestros enemigos», aclaró, «sino porque nuestro papel será exigirles que hagan el trabajo para el que fueron nombrados».
Sotelo afirmó que la asociación buscará intervenir públicamente cuando considere que fiscales, jueces, magistrados o cualquier autoridad incumplan con sus obligaciones legales.
Entre los requisitos para pertenecer a la organización mencionó tres: ejercer la litigación; contar con cédula profesional; tener el valor de enfrentar actos arbitrarios cuando existan violaciones a derechos.
Independencia financiera e institucional
El abogado Enrique Paredes Sotelo ubicó la creación de Litigantes Unidos dentro de la historia de las organizaciones de abogados en Morelos.
Recordó que, desde finales de la década de los cincuenta, diversas agrupaciones han surgido en el estado; sin embargo, sostuvo que esta nueva asociación pretende distinguirse por no depender de recursos públicos ni de la aprobación de los gobiernos.
Explicó que el proyecto nació después de la experiencia compartida por varios litigantes durante la defensa pública de un compañero abogado y aseguró que la organización respaldará únicamente causas en las que identifique posibles violaciones graves a derechos humanos o irregularidades institucionales.
El llamado a la igualdad ante la ley
La abogada Naybi Ríos Sandoval centró su participación en la necesidad de que las instituciones garanticen igualdad jurídica para todas las personas.
Desde su perspectiva, el sistema de justicia debe resolver los asuntos con base en los hechos y en el derecho, sin privilegios derivados del género de quienes intervienen en un procedimiento.
Asimismo, llamó a combatir la fabricación de investigaciones y cualquier práctica que vulnere derechos fundamentales.
Contexto: una justicia bajo presión
La aparición de Litigantes Unidos ocurre en un momento particularmente complejo para el sistema de justicia de Morelos.
En los últimos meses, El Guardián MX ha documentado una serie de problemáticas que han alimentado el debate sobre el funcionamiento de las instituciones, entre ellas:
- la saturación de salas de audiencia en distintas sedes judiciales;
- diferimientos constantes de procesos penales;
- señalamientos de litigantes sobre obstáculos para acceder oportunamente a expedientes;
- y diversas controversias públicas derivadas de decisiones judiciales de alto impacto.
Es en ese escenario donde la nueva organización anuncia que buscará intervenir como observadora, defensora del ejercicio profesional y promotora de una mayor rendición de cuentas dentro del sistema de justicia.

La lectura de El Guardián MX
La noticia de este sábado no es únicamente la creación de una nueva asociación de abogados.
Lo verdaderamente relevante es la aparición de un nuevo actor que anuncia públicamente su intención de vigilar el funcionamiento de las instituciones encargadas de procurar e impartir justicia en Morelos.
A diferencia de otras organizaciones gremiales, Litigantes Unidos de Morelos construyó su identidad desde el primer día alrededor de tres ejes: independencia frente al poder político, defensa del debido proceso y exigencia de rendición de cuentas.
El desafío comenzará ahora que ese discurso tenga que traducirse en acciones concretas.
Porque si la organización aspira a convertirse en un verdadero contrapeso institucional, su credibilidad dependerá de aplicar el mismo estándar de exigencia frente a cualquier autoridad, sin importar el gobierno, el partido político o la persona involucrada.
Pregunta de rendición de cuentas
La creación de Litigantes Unidos de Morelos abre una nueva interrogante para la vida pública del estado:
¿Logrará esta organización consolidarse como una voz independiente capaz de incidir en la calidad de la justicia, o terminará enfrentando las mismas tensiones que históricamente han marcado la relación entre el gremio jurídico y el poder político?