Morena inició públicamente la organización de sus procesos internos rumbo a las próximas coordinaciones políticas en Morelos.
La dirigencia estatal informó que las convocatorias nacionales comenzarán en agosto y sostuvo que las personas servidoras públicas interesadas podrán solicitar licencia antes de participar.
El anuncio coloca nuevamente en el centro del debate los principios de equidad y legalidad previstos por el Derecho Electoral.
Durante una conferencia de prensa celebrada este martes, la presidenta estatal de Morena, Mirsa Suárez Maldonado, informó que el partido abrió el periodo para recibir cartas de aspiración de militantes y simpatizantes interesados en participar como coordinadores políticos.
Según explicó, las coordinaciones federales iniciarían en agosto; posteriormente se desarrollarán las municipales y, finalmente, las locales.
También señaló que quienes actualmente desempeñan cargos como presidentes municipales, diputaciones o regidurías podrían solicitar licencia poco antes de incorporarse al proceso interno, conforme a los lineamientos que emita la dirigencia nacional.
La dirigente afirmó que la selección considerará trabajo territorial, reconocimiento social, formación política y la inexistencia de antecedentes relacionados con violencia de género o antecedentes penales.
Respecto de las alianzas, indicó que Morena mantiene diálogo con los partidos que integran la coalición de la llamada Cuarta Transformación y que las negociaciones aún no concluyen.
La dirigencia sostiene que el proceso será abierto y que la ciudadanía tendrá un papel relevante mediante encuestas.
Sin embargo, durante la propia conferencia se reconoció que ya existen expresiones públicas de apoyo a determinadas aspiraciones en algunos municipios, aun cuando la convocatoria nacional todavía no ha sido emitida.
Ese contexto obliga a observar si todas las personas interesadas competirán bajo las mismas condiciones y si las actividades realizadas antes del inicio formal del proceso respetan la legislación electoral.
La organización interna de los partidos forma parte de su vida democrática.
La pregunta es otra:
¿Qué mecanismos garantizarán que las reglas de equidad se cumplan desde antes de emitirse la convocatoria oficial?