Una mujer privada de la libertad en el Centro de Reinserción Social Femenil de Atlacholoaya fue hospitalizada en al menos una ocasión en el Hospital General José G. Parres, mientras su familia denuncia presuntas agresiones físicas, suspensión de medicamentos y falta de información por parte de autoridades penitenciarias.
Hasta el momento, no existe información oficial pública que confirme las causas médicas de las convulsiones reportadas por sus familiares. El caso fue expuesto este viernes 19 de junio durante una audiencia celebrada en Ciudad Judicial de Cuautla.
De acuerdo con el testimonio de un familiar directo, Rosa Verónica C. V. permanece privada de la libertad desde hace aproximadamente un año en el penal femenil de Atlacholoaya. Según la versión presentada, la familia fue notificada de una hospitalización en el Hospital José G. Parres tras un episodio de convulsiones.
El familiar afirmó que la mujer interna no tenía antecedentes conocidos de convulsiones antes de su ingreso al centro penitenciario y señaló que, durante las visitas posteriores, observó lesiones visibles que atribuye presuntamente a agresiones ocurridas dentro del penal.
También aseguró que enfrentó restricciones para obtener información médica y para entrevistarse libremente con su familiar.
Según el mismo relato, la mujer habría sido trasladada al hospital en más de una ocasión y presuntamente sufrió interrupciones en el suministro de medicamentos relacionados con el tratamiento de las convulsiones.
La familia sostiene además que existe temor a presentar denuncias formales por posibles represalias contra la mujer interna. Hasta la audiencia referida, no se informó de manera pública sobre la existencia de recomendaciones de organismos de derechos humanos o resoluciones judiciales relacionadas con estos hechos.
Hasta el cierre de esta edición, no existe un posicionamiento público conocido de la dirección del penal femenil de Atlacholoaya respecto de los señalamientos expuestos durante la audiencia.