La Sala Auxiliar del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) confirmó la sentencia de absolución que emitió un tribunal de enjuiciamiento, a favor de seis personas acusadas por cinco homicidios durante un motín en el penal de Atlacholoaya.

El caso es el conflicto registrado el miércoles 1 de julio de 2020, en el Centro de Reinserción Social (CERESO) Morelos, y en donde cinco personas privadas de la libertad fueron asesinadas, presuntamente por sus propios compañeros.

El hecho ocurrió a las 08:35 horas de ese día, cuando un grupo de personas internas, cubiertos con pasamontañas, entraron al área de sentenciados y atacaron a otro grupo del Dormitorio 13, del centro penitenciario.

Tres personas internas fueron asesinadas en el interior del penal, y otras dos personas fueron trasladadas a distintos hospitales, pero horas después fallecieron y sus muertes fueron ocultadas por las autoridades penitenciarias.

En esa tragedia murieron en total cinco personas y más de una docena resultaron heridas, pero el hecho fue minimizado por el Coordinador de Reinserción Social, Jorge Israel Ponce de León Bórquez.

Durante el juicio, ningún testigo identificó a las seis personas acusadas como los responsables de los homicidios y la Fiscalía no logró demostrar, ni siquiera sus intervenciones en el motín.

Tras el fallo emitido el 19 de noviembre de 2022, la propia Fiscalía y las víctimas indirectas se inconformaron por el fallo y presentaron un recurso. En la audiencia de apelación, celebrado el mediodía del jueves 11 de mayo, la Sala declaró:

“Por unanimidad, coincidimos con el tribunal de origen, de que no existen pruebas suficientes y contundentes que los incrimine”, dijo Norberto Calderón Ocampo, uno de los tres magistrados que resolvieron de manera unánime.