La empresa de seguridad privada que opera en los campus de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) negó tener vínculos con el senador Víctor Aurelio Mercado Salgado.

Lo anterior luego de que surgieran versiones que lo relacionaban con la compañía tras recientes hechos de violencia donde dos mujeres estudiantes fueron asesinadas.

En una conferencia de prensa realizada este miércoles, el abogado Cipriano Sotelo Salgado, asesor legal de la empresa Integradora de Sistemas en Seguridad Hebron S.R.L., aseguró que el legislador no tiene participación en la compañía ni en sus decisiones operativas.

Queremos dejar muy claro que el senador es totalmente ajeno a esta empresa… no tiene ningún tipo de participación”, afirmó Sotelo Salgado al presentar al representante legal de la firma, Reyes Urióstegui.

Seguridad limitada al interior de la universidad

De acuerdo con la postura fijada por la empresa, el contrato firmado con la UAEM establece que el servicio de seguridad se presta únicamente dentro de los campus universitarios.

Por lo anterior, los hechos ocurridos fuera de los límites de la institución no forman parte de sus responsabilidades operativas.

“Todo lo que pase fuera de la universidad no es obligación de la empresa darles seguridad”, explicó el abogado.

El contrato vigente fue adjudicado mediante un proceso de licitación pública convocado por la universidad y tiene una duración aproximada de un año, iniciando en mayo de 2025 y con conclusión prevista para marzo de 2026.

Actualmente la empresa despliega 240 agentes de seguridad distribuidos en los distintos campus, sedes y subsedes de la institución.

Autonomía universitaria y límites operativos

Según la explicación presentada, la empresa actúa bajo lineamientos que derivan de la autonomía universitaria y de las condiciones contractuales establecidas con la institución.

Esto implica, por ejemplo, que los guardias no pueden revisar pertenencias de estudiantes ni realizar tareas de investigación, ya que dichas facultades corresponden a autoridades públicas.

“La universidad es una institución pública y entra cualquier persona caminando o en vehículo… nosotros no tenemos facultades para revisar o investigar”, explicó Sotelo.

Asimismo, los agentes de seguridad privada no portan armas y su función principal es de vigilancia y atención ante llamados de las autoridades internas de la universidad.

Origen de la empresa

Durante la conferencia se informó que la empresa fue constituida el 22 de septiembre de 2016 en el estado de Morelos, por integrantes de la familia Reyes Urióstegui, quienes —según su representante— cuentan con experiencia previa en proyectos de seguridad privada.

La firma, señalaron, participa regularmente en procesos de licitación pública para prestar servicios de seguridad a instituciones gubernamentales.

El posicionamiento se produce después de hechos violentos que han generado preocupación en la comunidad universitaria, particularmente tras la muerte de dos mujeres jóvenes en circunstancias violentas.

La empresa expresó que dichos hechos “duelen y preocupan”, pero insistió en que su actuación se limita al marco contractual firmado con la universidad.

Narrativa institucional bajo escrutinio

La aclaración pública ocurre en medio de cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en torno a los campus universitarios y la coordinación entre instituciones.

Mientras la empresa sostiene que su responsabilidad es únicamente intramuros, queda abierta la discusión sobre qué autoridad es responsable de la seguridad en la periferia universitaria.

El caso se encuentra en el centro del debate público sobre seguridad estudiantil.

La pregunta que queda sobre la mesa es clara:

Si la seguridad dentro del campus depende de una empresa privada y fuera de los muros del Estado… ¿Quién está garantizando realmente la seguridad de los estudiantes?