En menos de 12 horas, al menos siete hechos de violencia armada dejaron cinco personas muertas y tres lesionadas en distintos municipios de Morelos, entre la noche del 11 y la mañana del 12 de febrero de 2026, de acuerdo con reportes policiales.

Los homicidios ocurrieron en Jiutepec, Yautepec, Yecapixtla, Cuernavaca, Jojutla y Cuautla.

Los hechos documentados

En Jiutepec, colonia Parres, alrededor de las 20:00 horas, un hombre fue asesinado por impactos de arma de fuego. Según datos contenidos en el reporte, presuntamente se resistió al robo de su motocicleta y fue atacado mientras viajaba con su hija.

Minutos después, en Yautepec, sobre la carretera Oaxtepec–Cocoyoc, un vehículo fue atacado a balazos. Una persona murió y otra resultó herida. Posteriormente se confirmó que la víctima sin vida era Héctor Meza Maldonado, trabajador del municipio.

En Yecapixtla, dentro de un taller, un ataque armado dejó una persona muerta y otra lesionada.

Ya en la madrugada, en Cuernavaca, una persona fue arrojada maniatada desde un vehículo y recibió disparos; murió en el lugar.

En Jojutla, otra persona fue lesionada por arma de fuego al oponerse al robo de su motocicleta.

Finalmente, en Cuautla, fue localizado un cuerpo desmembrado envuelto en bolsas negras, cuyo género no fue identificado en el momento del hallazgo.

Todos los casos se encuentran en investigación y se respeta el principio de presunción de inocencia.

Contraste institucional

El mismo 12 de febrero, el Gobierno del Estado difundió un comunicado donde asegura que durante 2025 se registraron reducciones en homicidio doloso y otros delitos de alto impacto, con cifras oficiales que hablan de una disminución del 26 por ciento en homicidios.

El comunicado señala que “ordenar la casa es transformar Morelos” y destaca operativos, detenciones y despliegue tecnológico.

Sin embargo, los hechos ocurridos en una sola noche muestran una concentración territorial de violencia en al menos seis municipios.

Contexto y patrón

De acuerdo con los reportes, dos casos están vinculados presuntamente a robo de motocicleta. En otro hecho, la víctima fue abandonada maniatada con un mensaje. También se registra un ataque directo a un vehículo y un hallazgo con características de violencia extrema.

La mayoría de los ataques ocurrieron en vía pública o espacios abiertos, en horarios nocturnos y de madrugada.

Las víctimas son personas. En varios casos viajaban acompañadas o desempeñaban funciones laborales. Sus familias tienen derecho a la verdad y a que las investigaciones se realicen con debida diligencia.

El Estado tiene la obligación de garantizar seguridad, prevenir violencia y esclarecer cada hecho.

La pregunta es directa:
¿Habrá resultados concretos en estas investigaciones o quedarán como estadísticas dentro de un informe anual?