Mientras el sindicato de trabajadores exige claridad y una asamblea pública para transparentar la asignación de plazas vacantes, la Secretaría de Salud de Morelos reconoce que el proceso sigue en revisión interna, sin fecha definida y sin información pública detallada, pese a que se trata de un derecho laboral históricamente vulnerado.

Ante los reclamos por presuntas irregularidades en el manejo del escalafón, el titular de la Secretaría de Salud aseguró que el actual gobierno busca “hacer justicia laboral” y erradicar viejos vicios que permitían la entrega de plazas a personas sin antigüedad ni trayectoria dentro del sistema de salud estatal. Sin embargo, hasta ahora, ese compromiso no se ha traducido en mecanismos públicos verificables.

El funcionario afirmó que la prioridad serán las personas con mayor antigüedad y años de servicio, diferenciando ambos conceptos como criterios centrales para la asignación. No obstante, el proceso se mantiene en mesas de trabajo internas, lejos del escrutinio de la base trabajadora que ha exigido un ejercicio abierto, transparente y colectivo.

Sobre la asamblea pública previamente planteada con el sindicato, la Secretaría reconoció que no existe una fecha definida. La justificación: la detección de “situaciones internas” y la necesidad de revisar condiciones presupuestales antes de avanzar. En los hechos, esto significa que las y los trabajadores continúan sin conocer cuántas plazas existen, bajo qué criterios exactos serán asignadas y en qué plazos se resolverá el rezago.

Aunque la autoridad descartó que se trate de auditorías formales, confirmó que se realiza una revisión centro por centro para identificar antigüedades y evaluar impactos económicos. Este proceso cuenta con acompañamiento de autoridades estatales, pero no ha sido socializado de manera pública ni documentada ante la base laboral, lo que mantiene un escenario de incertidumbre.

La falta de fechas, información pública y mecanismos de rendición de cuentas mantiene en pausa un tema que impacta directamente derechos laborales fundamentales. Mientras el discurso oficial insiste en la justicia y la legalidad, las y los trabajadores de salud en Morelos siguen esperando que las promesas se conviertan en hechos verificables, con transparencia real y sin decisiones tomadas a puerta cerrada.