La justicia volvió a posponerse en el caso del homicidio de Sarah Olivia, joven asesinada en Cuernavaca el pasado 27 de mayo. La audiencia de formulación de imputación contra dos personas presuntas responsables fue diferida por fallas en el traslado de las personas imputados y anomalías en el expediente.
La audiencia estaba programada para las 13:00 horas del martes. Se esperaba que la jueza especializada en control, Yaredi Montes Rivera, escuchara los cargos en contra de Marvin Daniel O. V. y Jesús Osvaldo L. M., quienes permanecen bajo prisión preventiva. Sin embargo, la diligencia no pudo realizarse porque los acusados no fueron llevados al juzgado debido a errores en la notificación de traslado.
El retraso no fue el único tropiezo. Durante la comparecencia, un abogado defensor denunció que al cotejar la carpeta de investigación con el expediente judicial, faltaban más de cien hojas. Esta omisión, señaló, compromete el derecho de defensa y la transparencia del proceso.
Ante estas irregularidades, la jueza Montes Rivera resolvió aplazar la audiencia para el próximo 10 de octubre a las 13:00 horas, con el fin de garantizar que ambas partes cuenten con los elementos completos y que se respeten los derechos procesales.
El caso de Sarah Olivia refleja una vez más los obstáculos estructurales en el sistema de justicia: traslados fallidos, notificaciones ineficaces y expedientes incompletos que retrasan procesos en los que las familias de las víctimas reclaman verdad y justicia. Cada dilación significa alargar la incertidumbre de quienes buscan que el crimen no quede impune.