El Secretario de Seguridad Pública de Morelos, Miguel Ángel Urrutia Lozano, confirmó que ya está en marcha una depuración en el sistema penitenciario estatal, tras revelarse prácticas de corrupción y anomalías que comprometen tanto la legalidad como los derechos humanos de personas privadas de la libertad.
Durante una conferencia de prensa, Urrutia Lozano abordó denuncias recientes sobre actos de corrupción en el penal de Atlacholoaya, incluyendo el intento de introducir celulares ocultos en tortas por parte de agentes de seguridad y custodia y el uso de camiones de basura para internar artículos prohibidos como televisores.
Urrutia Lozano señaló que estos hechos no son aislados, sino parte de una problemática estructural que ya se investiga desde hace meses: «Ya tenemos procedimientos penales por falsificación de documentos, uso indebido de licencias médicas. Viene una depuración en el sistema penitenciario estatal»,
En ese tenor, el titular de Seguridad subrayó que el proceso se realizará con respeto al debido proceso y con nuevas generaciones de custodios actualmente en formación.
En la misma conferencia, se reconoció que algunos actos de extorsión y violencia tienen origen dentro de los penales, al operar redes de comunicación desde teléfonos celulares no autorizados. Urrutia confirmó que en los últimos 60 días se han decomisado cientos de estos dispositivos en diferentes centros penitenciarios, como parte de una estrategia nacional de revisión y control.
El servidor público corroboró que el penal de Atlacholoaya generaba ingresos ilegales estimados en más de 16 millones de pesos mensuales, afectando directamente la integridad del sistema.
El funcionario insistió en que las investigaciones continúan en coordinación con la Fiscalía Anticorrupción y que se dará seguimiento a los casos para garantizar justicia y transparencia.
La depuración en marcha busca romper con décadas de impunidad en los penales de Morelos, aunque el reto mayor sigue siendo garantizar condiciones dignas, seguras y respetuosas de los derechos humanos para toda la población penitenciaria.