Elliot Gabriel Rivera Hernández, perito oficial en psicología adscrito a Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado de Morelos desde 2011, denunció haber sido víctima de presiones, amenazas y hostigamiento para alterar un dictamen psicológico dentro de una carpeta de investigación contra el exgobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo.
Según consta en la denuncia presentada el 28 de abril de 2025, Rivera Hernández acusó al exfiscal regional metropolitano, Jorge Wences Aguirre, de cometer delitos como privación ilegal de la libertad, extorsión, coacción, tráfico de influencias y abuso de autoridad, entre otros.
De acuerdo con el testimonio, el exfiscal le exigió modificar el resultado de una valoración psicológica practicada a Nidia Fabiola Blanco Fernández, relacionada con la carpeta de investigación SC01/9583/2024.
El perito relató que, en enero de 2025, Wences Aguirre lo mandó llamar para instruirlo a que dictaminara un supuesto daño psicológico, pese a que la valoración no arrojó tal resultado.
Ante su negativa, comenzó una serie de presiones y amenazas, en las que incluso se le advirtió que lo que ocurrió con el entonces fiscal Uriel Carmona también podría pasarle a él.
El hostigamiento se mantuvo. El 21 de mayo de 2025, Samuel Nava Vázquez, superior jerárquico de Rivera Hernández, le ordenó guardar silencio sobre la denuncia y limitarse a hablar únicamente del resultado de su dictamen, acompañando sus palabras con una seña de cerrar la boca.
Rivera Hernández denunció haber sido obligado a manipular los resultados periciales para sustentar una afectación emocional inexistente, lo cual compromete gravemente la legalidad del procedimiento y el derecho al debido proceso de la persona denunciada.
El caso pone en evidencia posibles actos de corrupción y uso indebido del aparato judicial para fines políticos, además de la vulneración de derechos fundamentales, incluida la integridad profesional de peritos y la imparcialidad de la justicia en Morelos.